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ALGO RECONFORTANTE

algo reconfortante  26/10/2011

El Instituto Francés de la Ansiedad y el Stress, en París, definió veinte reglas de vida que según los expertos, si uno consigue asimilar diez, puede tener una buena calidad de vida.

Por si les puede ayudar a reflexionar y tener en cuenta. Son éstas:

1. Haga una pausa mínima de 5 a 10 minutos por cada 2 horas de trabajo, a lo máximo. Repita estas pausas en su vida diaria y piense en usted, analizando sus actitudes.

2. Aprenda a decir NO, sin sentirse culpable o creer que lastima a alguien. Querer agradar a todo es un desgaste enorme.

3. Planee su día, pero deje siempre un espacio para cualquier imprevisto, consciente de que no todo depende de usted.

4. Concéntrese solo en una tarea a la vez. Por más ágil que sea su mente, usted se cansa.

5. Olvídese de una vez por todas de que usted es indispensable en su trabajo, su casa o su grupo habitual. Por más que eso le desagrade, todo camina sin su actuación, salvo usted mismo.

6. Deje de sentirse responsable por el placer de los otros. Usted no es fuente de los deseos, ni el eterno maestro de ceremonia.

7. Pida ayuda siempre que sea necesario, teniendo el buen sentido de pedírsela a las personas correctas.

8. Separe los problemas reales de los imaginarios y elimínelos, porque son pérdida de tiempo y ocupan un espacio mental precioso para cosas más importantes.

9. Intente descubrir el placer de cosas cotidianas como dormir, comer y pasear, sin creer que es lo máximo que puede conseguir en la vida.

10. Evite envolverse en ansiedades y tensiones ajenas, en lo que se refiere a ansiedad y tensión. Espere un poco y después retorne al diálogo y la acción.

11. Su familia NO es usted, compone su mundo, pero no es su propia identidad.

12. Comprenda qué principios y convicciones inflexibles pueden ser un gran peso que evite el movimiento y la búsqueda.

13. Es necesario tener siempre a alguien que le pueda confiar y hablar abiertamente. No sirve de nada si está lejos.

14. Conozca la hora acertada de salir de una cena, levantarse del palco y dejar una reunión. Nunca pierda el sentido de la importancia sutil de salir a la hora correcta.

15. No quiera saber si hablaron mal de usted, ni se atormente con esa idea. Escuche lo que hablaron bien de usted, con reserva analítica, sin creérselo todo.

16. Competir en momentos de diversión, trabajo y vida entre pareja, es ideal para quien quiere quedarse cansado o perder la mejor parte.

17. La Rigidez es buena en las piedras pero no en los seres humanos.

18. Una hora de INMENSO PLACER sustituye, con tranquilidad, tres horas de sueño perdido. El placer recompensa más que el sueño. Por eso, no deje pasar una buena oportunidad de divertirse.

19. No abandone sus tres grandes e inseparables amigas: Intuición, Inocencia y Fe.

20. Entienda de una vez por todas, definitivamente y en conclusión que...

USTED ES LO QUE HAGA DE SÍ MISMO
CONCHI SOLER MARCOS.

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ANOREXIA Y VERANO

anorexia y verano  26/10/2011

La anorexia nerviosa es un trastorno del comportamiento alimentario que se caracteriza por una pérdida significativa del peso corporal producida normalmente por la decisión voluntaria de adelgazar. Este adelgazamiento se consigue suprimiendo o reduciendo el consumo de alimentos, especialmente "los que engordan" y también con cierta frecuencia mediante vómitos, uso indebido de laxantes, ejercicio físico exagerado, consumo de diuréticos, etc.

El trastorno suele iniciarse entre los 14 y 18 años de edad, pero en los últimos tiempos está descendiendo la edad del inicio.

La paciente anoréxica experimenta un intenso miedo al aumento de peso a pesar de que éste disminuye cada vez más y de una manera alarmante. Se produce una distorsión de la imagen corporal (siempre se ven gordas a pesar de estar escuálidas), por lo que siguen haciendo dieta.

El hecho de la pérdida de peso es negado prácticamente siempre por la persona y no suele tener conciencia de la enfermedad. Esta malnutrición produce alteraciones, síntomas y trastornos: hipotensión, alteraciones de la piel, caída de cabello, trastornos gastrointestinales, desaparición de la menstruación, etc. También se dan síntomas de ansiedad, depresión y obsesivos. Esta malnutrición también provoca tristeza,
irritabilidad, aislamiento social,…

Las alteraciones conductuales de la Anorexia Nerviosa se inician cuando las pacientes comienzan una dieta restrictiva, siendo en muchas ocasiones difícil para los familiares delimitar el punto exacto en la que su hija pasa, de una dieta moderadamente baja en calorías a otra francamente hipocalórica.

Las dietas bajas en calorías sin que el peso de la paciente lo justifique; cuando el peso o la figura sean las primeras preocupaciones en la vida de una adolescente o cuando el temor y rechazo al sobrepeso sean exagerados, nos obligarán a pensar que esa muchacha está en riesgo de convertirse en una anoréxica.

La progresiva restricción de la comida ha de despertar la alarma de la familia, la adolescente intenta mantener oculta la conducta de rechazo a la comida utilizando diferentes subterfugios, dice que no tiene apetito, o que ya ha comido, o que va a comer con una amiga, etc. En realidad, malcome a solas, tira la comida, la esconde o simplemente no come.

También se alteran las formas de comer, las anoréxicas, generalmente ordenadas, pulcras y educadas, parece que olvidan las normas sociales relativas a la mesa, se puede observar como utilizan las manos, comen lentamente, sacan comida de la boca para depositarla en el plato, la escupen, la desmenuzan y terminan estropeando los alimentos.

Es paradójico que este rechazo de la anoréxica por la comida se acompañe, en ocasiones, por el deseo de que el resto de la familia se alimente bien, algunas de ellas cocinan de forma excelente para los demás, mientras ellas malcomen aparte. Se pueden convertir en expertas en cuestiones dietéticas y coleccionar de forma casi obsesiva todo tipo de menús y dietas.

Pero a veces la dieta restrictiva no es suficiente para conseguir el peso deseado, entonces la anoréxica descubre otras armas para conseguir su objetivo, y al malcomer se suman los vómitos, los laxantes o diuréticos y el ejercicio exagerado. Se vomita después de comer a escondidas, y de no poder hacerlo en el lavabo se guardan los vómitos en cualquier rincón, esperando la ocasión propicia para deshacerse de ellos.
Ahora que llega el verano, y con él la delgadez, os diría que estéis atentos al comportamiento de vuestros hijos o familiares, es mejor consultar y hacer una valoración de la situación en la que se encuentra la persona lo antes posible, siendo mejor no llegar a los extremos antes mencionados.

Por último deciros que me he referido a la población más joven, pero que la anorexia puede aparecer en hombres y mujeres a cualquier edad.

CONCHI SOLER MARCOS.
PSICÓLOGA.

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